sábado, 29 de diciembre de 2012

Sé de falta de

Sé de sobra
cómo empezar una poesía de amor.

Yo también he mojado
sueños de resaca anhelante.
Hace tiempo,
pero sé lo que es clavar una espina en la espalda
en la que he sido caricia,

en la espalda
en la que he dormido lágrimas y bostezos.

Sé de sobra que el silencio
si te mira a los ojos
habla y te derrite,
te derrota,

te enamora.

Te hace ser
el punto más importante de todo el libro,
el punto más redondo y perfecto.

Hace tiempo,
pero de vez en cuando me acuerdo de las mariposas
porque mi estómago 
las echa de menos.

Mi boca se sacia con lo que le doy

y mis dedos
navegan por cuevas chorreantes
sin magia,
pero acojedoras.

He encontrado
que hay una búsqueda del Yo en mí
y del Ella en todas,

pero no hay rastro de especiales
ni de embrujo
en las bocacalles y me atrapo
y me falta saber cómo acabar
los intentos de poesía de amor
sin que parezcan una canción desesperada.

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