sábado, 22 de junio de 2013

(

Hoy
el calendario indica la llegada del verano.

Sin embargo
llueve

ahí afuera,

y hace frío,

y hay gatos
intentando no mojarse,
y gente
tratando de dormir.

Todo es más triste últimamente.

Es
como si nadie encontrara su sitio

en este puto país.


Pasan cosas
pero
es como si todo nos sucediera dentro de un enorme paréntesis
[aunque los paréntesis sirven a modo de aclaración, y aquí no se está aclarando nada],
es como si sintiéramos desapego hasta de nosotros mismos,

como si ésta no fuera nuestra vida.
Como
si de verdad
no pudiera serlo.

Pero sí lo es.

Aunque no sea con la que soñábamos.

La resignación va ganando la batalla,
ellos
van ganando la guerra.

Pero
aun así
nosotros peleamos
y peleamos

y peleamos.

Tenemos mil frentes abiertos.

Ellos
sólo tienen una cosa en qué pensar:
cómo mantener su culo
cómodo y a salvo
y en eso
emplean todas sus fuerzas.

Nosotros
mientras tanto
nos jugamos el corazón en el día a día,
sangramos por nuestro futuro y el de los nuestros.

Peleamos
y peleamos
y peleamos

primero
por sobrevivir en este agujero.

Después,
al que le quedan fuerzas,
por intentar escapar de él.

Por encontrar la manera
de patear su corrupto culo
culpable
y alejarlo de nuestra comida,
de nuestro porvenir.


Avanzamos muy lentamente.
Su culo es demasiado
gordo
y no paran de alimentarlo.

Mientras
la gente
sigue peleando

ahí afuera,

por poder
dar de comer a sus hijos,

por un futuro que se nos niega,

por salir
de una puta vez
de este profundo agujero.

Por no tener más
la sensación
de estar viviendo

en medio
de este
puto
paréntesis

que se nos está haciendo eterno.)